En este momento mi balanza de desilusiones y alegrías está equilibrada y estoy acabando relativamente bien el año. Tengo que añadir también que he tenido un año complicado y la mejor comparación que podría hacer sería la de una montaña rusa. Ahora estoy bien y dentro de cinco minutos estoy en lo más bajo de esa montaña. Pero eso quedará atrás en el momento en que mire el reloj el dia 31 de este mes por la noche y sean las doce.
No olvidaré mi pasado pero lo miraré con otra cara, al fin y al cabo las cosas pasan por alguna razón.
Me muero de ganas por empezar el año con otra cara, con otra vida, tal vez. Ampliar mi círculo de amistades y mantener los que tengo. Perder un poco de peso, a pesar de que sea algo que me propongo todos los años y los resultados no son favorables..
La verdad es que son un montón de cosas entre las cuales no está la presencia de alguien de quien depender. Estoy demasiado bien como estoy a pesar de que a veces mi cabeza quiera desconcertarme diciendome que necesito a alguien. Sin embargo mi corazón no me dice nada, por eso empiezo a dudar de si realmente tengo uno. Consecuencia de enamorarte, parar balas por esa persona y finalmente descubrir que era ella la que estaba detrás del gatillo.
Todo esto hace parte de nuestras vidas y no hay más que aguantar y por eso estoy aqui, no sé si más fuerte o frágil, pero he pasado por mucho este año y me siento, por un lado, más fuerte que nunca por seguir adelante a pesar de todo.
No me queda más que desear a todos un feliz 2014, principalmente a mi misma y a los míos. Que todos paséis una fantástica noche y beberos este mundo y el otro, pero no salgáis a conducir después, eh!

Nothing will tear us down.




