lunes, 30 de abril de 2012

Lucha.


A veces suceden cosas en la vida, cosas inesperadas, bonitas pero temibles por lo buenas que pueden ser. Sientes miedo, miedo a equivocarte, a tomar la decisión incorrecta, a enamorarte demasiado del momento que estas viviendo. Pero no temas, no pares, no te rindas, porque la vida está para vivirla en cada momento, así que disfruta del presente y no le temas al futuro. Un futuro que debe de estar cargado de experiencias, y no importa si el resultado es bueno o malo, sino lo que aprendes de ellas cuando acaban, los recuerdos que te dejan y los buenos momentos que has pasado viviéndolas, momentos felices, con risas, muchas risas… Y eso es lo verdaderamente importante, ya que no hay día más perdido que aquel en el que no hemos reído. Recuerda que es de héroes sonreír cuando el corazón llora. Y lo que debes saber es que si luchas puedes perder, pero si no luchas ya estás perdiendo.

miércoles, 11 de abril de 2012

*Insertar nombre aquí*, eres mi mundo.

¿Alguna vez has sentido que tu vida da un giro totalmente inesperado? Sí, como si todo cambiase de repente, sin darte cuenta, así sin más. Tú sabes de qué sensación te hablo.
De repente, lo que antes era tu mundo ahora ha dejado de serlo y simplemente porque has encontrado algo mejor, más fuerte, más bonito, mejor.. y esto se ha convertido en tu mundo, en tu día a día, en tu vida.
No lo voy a negar, a mi me ha pasado. Yo tenía unos ideales, unas ideas fijas que sabía que podrían variar con el tiempo y que efectivamente hoy ya no existen en mi. ¿Porqué? Pues porque ha entrado alguien en mi vida a quien no esperaba. Esta vez mi cabeza no formó parte del juego, fue mi corazón el que decidió y siguió adelante. Cuando mi corazón creyó haber ganado apareció la duda, '¿Me querrá tanto como le quiero yo?'.. Imposible. o no. Eso dímelo tú porque tú eres quien rompe mis esquemas, mis ideales. Tú eres quien ha cambiado mi forma de pensar, de sentir. Te has convertido en mi mundo de repente, sin darme cuenta. Pero aún así me falta algo. Me faltas tú. Tú y tu sonrisa, tus ojos, tus miradas, tus labios y todas y cada una de tus palabras.
¿Qué me dices? , ¿quién es tu mundo?

Tengo ganas de ti.



Nos reímos. Y seguimos riéndonos así. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos. Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás lcoco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco de lo mismo... 


Federico Moccia.

viernes, 6 de abril de 2012

Pequeñas cosas.


Eh , que yo no quiero decirte 'grítale al mundo que me quieres' y que me lo digas al oído porque yo sea tu mundo, no me hace falta eso , con el simple hecho de que cuando te apetezca me digas 'te quiero' me sobra. Tampoco quiero que tú y yo estemos a tres metros sobre el cielo , prefiero estar a cinco a seis o a siete metros del cielo, sinceramente con que estés tú me sobra. Tampoco quiero que una carroza venga a por mi a las doce en punto y nos tengamos que ver a escondidas, quiero quedarme toda la noche contigo y si alguien tiene que venir a buscarme quiero que seas tú, como si vienes en una bici a por mi. Tampoco quiero que me regales anillos caros ni joyas llenas de pedruscos de diamantes ni cosas así, prefiero que un día cualquiera cuando me levante tenga un post-it en la mesita que ponga,"abre el cajón" y allí encontrarme una cajita y al abrirla me encuentre una pulsera sencilla, de algún mercadillo de playa tal vez. Tampoco quiero que en la lluvia aparezcas tú con un paraguas y me salves de la lluvia, quiero que aparezcas y me cojas de la mano e ir los dos juntos mojándonos y disfrutando del viento. Obviamente tampoco quiero levantarme como en una casa real y desayunar miles de cosas en una mesa kilométrica, no, tú y yo desayunaremos en el sofá viendo la tele, yo como siempre, me beberé un vaso de colacao, y tú tal vez te hagas lo mismo ya que sé que te gusta. Tampoco quiero perder un zapatito de cristal y que vengas a probar si es mío, prefiero llevar unas Converse. Y por último no quiero comer perdices, ¿por qué comer perdices y no una buena pizza? Prefiero la pizza..