Necesitaba el momento para volver a escribir algo. Creo que es este. Si me equivoco, otro error en mi vida.
Hoy me centro en las despedidas. Tema que pone los pelos de punta a cualquiera.
¿A quién le gustan las despedidas?, ¿quién se siente bien en una despedida? NADIE. A todos nos afecta. Al que menos y al que más, pero nos afecta. ¿Me equivoco en algo? -Pregunta retórica.
No sé vosotros si habéis tenido que despediros de alguien realmente importante. Yo lo hice. Y vuelvo a repetir la misma historia. Sí. Me marcho. Y no porque lo haya decidido yo. Totalmente al revés. Daría lo que fuese por quedarme aquí. Simplemente son cosas que pasan en la vida. Decisiones que jamás esperabas. O tal vez sí, pero no querías verlas. Te niegas a reconocer que llegará en cualquier momento y así, sin más ni menos te das cuenta de que han pasado años y años y en un abrir y cerrar de ojos tienes una despedida a la que acudir. La tuya. Te preguntas, ¿he hecho algo de provecho en mi vida?, ¿he vivido lo que me tocaba?, ¿estas son las personas que tenían que pasar por mi vida?. Sí cariño, sí. Te sorprendes y sientes un gran vacío. Quieres convencerte de que esas personas jamás desaparecerán de tu vida. Confías en ellas. Esperas a que jamás te olviden. A que, aunque hayan varios kilómetros en medio, el camino se te haga corto para verlos. Que aunque estén lejos, los sientas cerca.. Son tantos sentimientos que no se pueden nombrar todos.
Hablemos de la nostalgia. ¿Sabéis lo que es confiar, parte de una puta vida, en las mismas personas y luego no tenerlas a tu lado? ¿Cuando necesite sus abrazos? ¿Sus sonrisas y carcajadas? ¿Qué haré?.. No me quiero imaginar en una vida así.
Hay gente de todo tipo. Los típicos que no les cuesta absolutamente nada hacer amistades, los tímidos, los antipáticos, los simpáticos...
Mi suerte hasta ahora: Conocerlos a todos y saber como son todos y cada uno de mis amigos.
Mi desgracia a partir de ahora: No conozco a nadie, no sé como es cada uno. ¿y si no caigo bien?..
Yo estoy acostumbrada a convivir con esta gente, mi gente. Cuando llegue el momento de conocer a otras personas, no tenéis ni puta idea de lo que me va a costar. Por no hablar de las costumbres, etc.
Todo será una etapa para comenzar de cero. Odio. Odio empezar de cero. Eso de darle al botón de reinicio no es lo mío.
Callar. Me callo porque no puedo decir que no me quiero marchar. No lo decido yo. No puedo cambiar esta maldita idea de largarme de aquí.
No tengo más opción que callar, seguir hacia delante, aguantar todo lo que venga en contra mío y caer. Sobre todo caer y fallar. Una y otra y otra vez..