lunes, 17 de octubre de 2011

Te reto a que leas esto.

Te desafío a abrazarme, a que me regales una mirada. Te desafío a que me robes una sonrisa, te reto a que claves tus pupilas en mis ojos. Te reto a decírmelo todo sin palabras, te reto a que mientras tanto hagas que el corazón se me salga del pecho. Te reto a ponerme nerviosa, te reto a que te acerques a mi, te reto a que respires a dos milímetros de mi cara. Te reto a ponerme la piel de gallina, a que pongas tu mano encima de la mía, para que después te mire a los ojos. Te reto a que hagamos una locura, que no nos importe nadie, que este momento sea solo nuestro. Que el ruido de la ciudad se haga polvo, que todo vaya a cámara lenta a nuestro alrededor. Que un millón de mariposas revoloteen bruscamente dentro de mi. Que un cosquilleo vaya desde la punta de mis dedos y llegue hasta mi cabeza. Te reto a que seas descarado, a que juegues con tu mano intentando rozar la mía. ¿Qué tal si me robas un beso en la mejilla y te vas corriendo sintiéndote la persona más traviesa del mundo?¿Y si me citas, quién sabe dónde, a ninguna hora para tenerme en frente de ti, cogiéndome las dos manos, mirándome fijamente, como si algo importante fueras a decirme?, pero delatándote una pequeña sonrisa que desmiente mi suposición. Pero, en realidad cualquier cosa que me dijeras en ese momento sería tan importante que la recordaría para siempre. Tu y yo, frente a frente. Mirándonos fijamente mientras nuestro alrededor se emborrona y empieza a girar y a girar..
Que un tímido rayo de Sol acentúe aún más la pureza de tu presencia y que la colmes sacándome la lengua, cual niño de 3 años encerrado en el cuerpo de un adolescente. Te reto a que consigas que me embobe mientras empiezas a hablarme, sin prestarte ninguna atención pero que me haga feliz que me hables como si en ello te fuera la vida. Te propongo a que juguemos a un juego eterno, a un juego absurdo con ningún fin, en el que nadie pierde, en el que mi mayor trofeo sea despertarme, girarme y ver que sigues ahí dormido, despeinado desprendiendo tranquilidad. Que de repente abras los ojos y sonrías al ver que te observo. Te reto a que me dejes contar cada pestaña de tus ojos. Te propongo que me dejes admirar cada lunar de tu cuerpo, cada rasgo que me dejes analizar, cada risa, cada carcajada. Te reto a que me dejes abrazarte cuando te sientas mal, te reto a que me dejes enseñarte el lado positivo de lo negativo. Te reto a que te detengas a ver el lado negativo de todo lo positivo..
Te desafío a que si apareces en mi vida, te quedes ahí. Te reto a que recibas todo el cariño que tengo que darte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario