sábado, 9 de febrero de 2013

Fuerza, fuerza..

Después de meses sin ni siquiera escribiros unas palabras, aquí estoy yo de nuevo.
Todavía no entiendo el porqué dejé de escribir.. Supongo que el dolor que había en mi no me daba las fuerzas suficientes como para expresar mis sentimientos.
Hoy, 9 de febrero, estoy dispuesta a seguir mi blog como en los viejos tiempos.
Cada entrada con un sentimiento, cada entrada con un mismo pensamiento representado en simples palabras que se juntan formando frases con algo de sentido.
Hablar con mi blog como si de alguien que me entienda se tratara, liberarme, sentirme escuchada y tal vez desahogarme.
Voy a aprovechar este cambio brusco en mi vida para decir todo lo que pasa por mi cabeza, que no son más que palabras de melancolía y tristeza.
No creo que a nadie le importe cómo me siento o quiera saber qué me pasa, pero da igual, da igual porque lo que interesa es que con el tiempo yo vaya cambiando la manera de ver las cosas, alejar la tristeza de mi mirada, ver las cosas buenas de todo esto. Ahora no las veo por ningún lado, pero tal vez estén escondidas en algún lugar y yo todavía no me he parado a buscarlas, a fijarme en pequeños detalles.. Porque me considero una persona ciega. Ahora mismo me siento una ciega que no quiere ver nada más allá de este paisaje negro, oscuro, que me impide sonreír, que no llegará a ningún lado, que me mantendrá descontenta con todo.. pero esto tiene que cambiar.
Llevo meses diciendo esto, que tengo que cambiar mi punto de vista y quiero, es obvio que quiero, pero hablar es demasiado fácil cuando tienes una vida en la que sólo te dan palos.
Algún día tendré el valor suficiente de coger esos palos y hacer algo útil con ellos, tal vez un tesoro, tal vez crear la fuerza suficiente en mi que me hará seguir adelante con esto. No sé, millones de cosas pasan por mi cabeza pero sin embargo son palabras sueltas sin sentido, desordenadas, al igual que mi vida.

1 comentario:

  1. Hola. Quiero decirte que al leer lo que escribiste me conmoví mucho ya que me hizo recordar viejos tiempos. Me gustaría decirte que te comprendo completamente, aunque solamente uno mismo sabe como se siente en verdad. Me sentí muy identificado con lo que dijiste de que a nadie le importaría saber como te sentís o que te pasa. La verdad es que yo pensé lo mismo muchas veces y se que se siente muy feo. Bueno, si te hace bien, podes hablar conmigo o dejarme un mensaje en mi blog con lo que necesites. Se que este comentario seguramente no es de gran ayuda, y que tampoco yo soy la mejor persona del mundo para dar ciertos consejos; pero no podía permitirme el irme del blog sin dejarte unas palabras. Espero no haberte molestado, y si lo hice, te pido mil disculpas. Escribí esto con la mejor de las intenciones. Te deseo que te mejores y tengas un día maravilloso.

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