sábado, 2 de junio de 2012

Llevaba corriendo casi una hora, intentando matar así la rabia que me quemaba por dentro y hundir en lo más profundo del olvido los recuerdos de nuestras mejores conversaciones. Desde la pantalla de móvil veía como sonreías y ni si quiera te imaginas lo bien que me sentía. 
En nuestras conversaciones predominaban las palabras 'sonríe' y 'te quiero', ahora ni un insignificante 'hola' me llega para alegrarme el día. No, no voy a pedirte nada, ni siquiera quiero que me recuerdes. No.
Oh...¿Para qué te voy a mentir? Si pudiera pedir algo y que se hiciera realidad sería recibir cada mañana tus 'buenos días', hablar infinitas horas diciendo cosas sin sentido alguno y finalmente un 'buenas noches' que hiciera que tuviera mi mejor sueño. Si lo resumo en unas pocas palabras serían: que todo fuera como antes.
¿Porqué las cosas buenas pronto se acaban? ¿Porque me siento tan mal si no he hecho nada?
Ni si quiera puedo consolarte, sacarte una jodida sonrisa.. nada.
Te has marchado, ya te has ido y no puedo hacer nada. Este es el final que nunca quise y que llegó.
Después de todo consigo levantarme con más energía de la que en realidad podría tener y sigo corriendo.
Aumento la velocidad, me derrumbo, caigo y vuelvo a levantarme. La desesperación y  la agonía me levantan y vuelvo al camino, cada vez con más heridas. 
Trato de salir viva de este juego, pero puedo terminar por perderme a mí misma si sigo así.
Vuelven a mi cabeza mil y una conversaciones, cosas en las que creía porque creía en ti. Con cada palabra siento una bofetada que me cruza la cara de un lado a otro. 
Fingir que te odio me resulta sencillo. Lo que no me resulta tan sencillo es esconder la sonrisa idiota que me entra cuando veo tus fotos, vuelvo a leer nuestras conversaciones o simplemente veo que pone 'online' y espero a que se convierta en un 'escribiendo..' ¿Cuándo acabará esto? 
No sé si me mentiste, no sé nada, pero en el momento en que traspasamos esa barrera y engañamos a las personas que queremos, perdemos el respeto. 
El amor, sea del tipo que sea, no consiste en eso, porque, antes o después, las mentiras salen a la luz y hacen muchísimo daño. Es uno de los peores dolores, lo sé porque cada vez que alguien me lo hace siento una pequeña punzada en el corazón y empiezo a sangrar. Al final el que espera, desespera, y mi salud mental empieza a correr peligro por intentar buscar excusas a ciertas mentiras y hacer como si nada pasase.
Solamente te pido que seas feliz, aunque sé que me ignorarás. Ah, y otra cosa, devuélveme mis sonrisas, te llevaste algunas contigo y creo que me pertenecen.

1 comentario:

  1. Hola. Me ha gustadooo un monton!! Quisiera hacerte una pregunta, ya que no quiero plagiar.. Estoy escribiendo un libro y quisiera añadir esto en un capitulo de él... ¿Puedo? Bueno, si no quieres no hay ningún problema.

    ResponderEliminar