Paso de llamar esta entrada 'San Valentín' o cualquiera chorrada así, sería muy evidente.
Este es otro año en el que paso el día de San Valentín sola, pero, el caso es que aunque esté acostumbrada, es algo doloroso. Es doloroso porque siempre te queda esa esperanza en el fondo, por muy pequeña que sea, de recibir una carta, una caja de bombones, un abrazo o un beso.
En fin, exista o no San Valentín, yo sigo sin diferenciar cada catorce de febrero. La verdad, continúo sin encontrar algo que lo haga especial, que diferencie este día del resto. Para mi todos los jodidos días son iguales, todos.
Mientras yo dudo de la existencia de este día, las parejitas se funden en besos que recordarán toda su vida, este día es en el que el camino de vuelta a casa es completamente especial si se hace con las manos cogidas con tu 'amor'.
Ante todo esto yo me hago la fuerte, la dura a la que nada afecta. La misma dura que se desvanece cada minuto de soledad, que se rompe con cada canción lenta y triste y que se abre por completo al amor en cada sueño y por tanto, en cada despertar. Pero ni aún así gano nada.
La misma dura que no cree en un catorce perfecto, aunque sí en caricias con afecto y en aquellos despertares, noches de pasión y humano con corazón.
Sentimientos que se transmiten en milésimas de segundo con tan solo una mirada en el momento ideal.
Hoy, personas como yo, nos lamentamos más que nunca por no haber encontrado nunca a esa persona especial. Sin embargo, resulta ridículo, porque lo que uno siente hoy no desaparecerá mañana. Por ello, estoy convencida de que desde el momento en que encuentre a esa persona haré que se sienta especial a mi lado y no únicamente, el dichoso 14 de febrero..
Pasa, bienvenido a este mundo, el mundo donde vivo bajo cero, donde he congelado mis sentimientos a la espera de que cualquier día, los calientes tanto que sean capaces de sobrevivir esperando lo que haga falta, o por el contrario mueran helados sabiendo que el destino de su creación, no fue otro que la simple destrucción. El hecho de morir de amor.

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